COMUNICADO
OFICIAL DE LA JUNTA DE PERSONAL DOCENTE DE CENTROS PÚBLICOS NO
UNIVERSITARIOS DE LA PROVINCIA DE TOLEDO EN REFERENCIA A LAS
AGRESIONES ACAECIDAS A COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS.
La
Junta de Personal Docente de Centros Públicos no Universitarios de
la provincia de Toledo manifiesta su más enérgica condena y rechazo
ante las lamentables agresiones sufridas por nuestras compañeras y
compañeros del IES “La Sisla”
de Sonseca, que se suman a las
precedentes ocasiones en que hemos tenido que lamentar casos
similares en otros centros educativos de nuestra provincia.
Dichas
agresiones no deben pasar
inadvertidas o ser tomadas como hechos aislados o puntuales,
pues todas y cada una de estas acciones necesitan de la respuesta
directa de la Administración, de la comunidad educativa y del resto
de agente sociales, sobre todo cuando las mismas se cometen contra
las y los trabajadores de la enseñanza que desarrollan su labor con
la mayor profesionalidad exigible en situaciones cada vez más
adversas.
Recordamos
que es la Junta de Comunidades de
Castilla La Mancha y en concreto
la Consejería de Educación a través de su Servicio de Inspección
quien está obligada a procurar
que el trabajador ejerza el desempeño de su función con la dignidad
y la seguridad laboral
necesaria.
Nuestro
sistema educativo, nuestros docentes, nuestros alumnos, sus familias
y la sociedad en general, no pueden ni deben asistir impasibles ante
cualquier tipo de agresión o conducta violenta y deben tomarse las
medidas preventivas, educativas, correctoras y de protección a las
víctimas incluyendo las acciones
legales o penales, que hoy aquí exigimos.
Desde
esta Junta de Personal Docente, creemos firmemente que es el deseo y
también el compromiso de todos y todas erradicar
de nuestros centros cualquier tipo de violencia,
no solo hacia los docentes, sino también entre cualquier miembro de
nuestra comunidad educativa.
Es
por ello que, sin olvidar las actuaciones estrictamente sindicales
que pudiéramos adoptar, queremos emplazar a la Consejería de
Educación, docentes, alumnos, madres y padres y a toda la sociedad
en general a sumarse a esta reflexión de condena
unánime ante todo tipo de agresiones,
situaciones de acoso o violencia
de alta, media y baja intensidad
en el seno de la comunidad educativa y
emplazamos a todos los centros a
celebrar un minuto de silencio de la comunidad educativa en
solidaridad con los compañeros y compañeras agredidos y en repulsa
por este tipo de agresiones.